miércoles, 29 de marzo de 2017

Ventanas mixtas madera/aluminio y el maldito PVC de las narices

Una de las medidas que hemos decidido tomar para mejorar el aislamiento de la casa, es cambiar las ventanas que dan a la calle.




Como veis en las fotos, hay tres ventanales grandes que dan a la misma calle y miran al norte. La casa está abierta, incluso la zona de dormitorio, aunque eso podría cambiar un poco en el futuro.

Así pues, nos fuimos al polígono industrial de la zona para pedir presupuestos de ventanas. Cuál fue nuestra sorpresa al ver que el 99,99% de los establecimientos que fabrican e instalan ventanas sólo ofrecen ventanas de PVC.

El PVC no sólo es plástico (y estamos eliminando el plástico de nuestra vida), sino que además es uno de los plásticos más contaminantes durante toda su vida (desde la fabricación hasta la eliminación) y peligroso para la salud.

Si queréis saber más sobre el PVC, Greenpeace es una buena fuente de información: en inglés aquí, en español, un pdf, aquí y alternativas al PVC para diferentes usos, en español, aquí (pdf).

En el único sitio donde nos ofrecían ventanas de madera, el señor tuvo a bien explicarnos que la madera es más contaminante que el PVC, porque al extraerla se arrasan bosques enteros, incluso destrozando el suelo con excavadoras. No hace falta ser muy lista para darse cuenta de que la madera que usa en ese sitio no se está gestionando de forma sostenible (aunque el señor nos aseguró que tenían todas las etiquetas de sostenibilidad habidas y por haber) y como nos fiamos bastante más de Greenpeace que de un señor que, además, tiene un montón de reseñas negativas en Google por su agresividad (que demostró con creces en su arenga), pues nos fuimos de allí pitando y con bastante desconcierto.

Después de semanas de búsqueda empezamos a sentir que tendríamos que conformarnos con unas ventanas de aluminio. Hablamos con unos amigos muy ecologistas y "enterados" (en el buen sentido) que nos dijeron que ellos habían optado por eso. El problema del aluminio es el puente térmico, a saber, que el aluminio conduce muy bien el calor, creando, como si dijéramos, un puente, tipo autopista, para que el calor salga de la casa por el marco de la ventana. Nuestras actuales ventanas de aluminio demuestran muy bien el fenómeno. Para evitar este problema, se pone entre las dos capas de aluminio que forman la ventana un aislante que se llama "rotura del puente térmico". Pero al parecer ese aislante tiene una vida de 10-15 años, ya que como el aluminio se ve influido por los cambios de temperatura ("trabaja") el aislante está en bocadillo entre dos capas que no paran de moverse, contraerse y expandirse, y acaba rompiéndose por pequeñas zonas que el calor aprovecha para escaparse (pues bueno es él).

La solución es poner ventanas de madera pero 1) sólo las encontramos en el sitio del señor agresivo que se carga tres o cuatro bosques para desayunar y 2) son muy, muy caras.

Pero, pero, en un gran almacén de esos masivos, encontramos, ta cháaaaaan, unas ventanas mixtas madera/aluminio con todas las chuladas que se llevan ahora (apertura oscilobatiente, doble cristal bajo emisivo de no sé cuantos mm con cámara de aire de otros no sé cuantos mm, etc).Son las ventanas Uni-One (aquí un vínculo, aunque no las hemos comprado a esta gente).

Estamos muy ilusionadas con estas ventanas y en breve iremos a firmar el presupuesto. Os informaremos entonces exactamente de cómo son, cuánto nos cuestan y dónde las hemos encargado.

No hay comentarios:

Publicar un comentario